Ayer tras 8 meses volví a dar un paseíto por el centro, cuando pasé por la puerta de la tienda de los quesos el dependiente me saludó con la mano efusivamente. Lo mismo me pasó al saludar a mi amiga de la cafetería de la uni, que como casi todas las mañanas me volvió a invitar al cafelito! (aunque bueno alguna vez le he pagado en carnes…le traje jamoncito, y otras delicias ibéricas) Sentía que como Los Delincuentes (minuto 1.23), me daban de nuevo, la bienvenida a Wageningen! Y es que he regresado, aún no tengo claro por cuanto tiempo, para ponerme con la tésis.

Se me acabaron las interesantes historias (falsas la mayoría) aliñadas con el rico material fotográfico (retocado casi todo) de mi aventura sudamericana, ahora solo me queda recuperar alguna historieta que me dejé colgada por ahí y empezaros a contar un poco de como continua mi vida en el viejo continente, para que este blog y yo, no caigamos en el olvido.

 

trincatina´s pic

 

Por irnos situando, Wageningen, además de todo lo que se cuenta en la canción, es una pequeña ciudad holandesa a menos de una hora en tren de Amsterdam, aunque bueno no es gran pista esta, todos los puntos en holanda están a menos de una hora de la capital. Y bueno, como tal, tiene todas las características típicas de todo rinconcito Dutch (holandés): molinos, tulipanes, bicis, quesos, vacas, todo muy plano, muy verde, más verde para las vacas pastar, mucho más verde para los que no son vacas…pastar también, verde que se compra, verde que se vende, verde que te quiero verde, lluvia, nieve, canales (patinables durante el frio invierno!), rubios altos, rubias más altas, rubias en jarra, y todo mezclado pero siempre muy ordenadito, dutch way.

Wageningen, conocida principalmente por su Universidad y por que fue aquí donde terminó la II Guerra Mundial para Los Países Bajos. Un 5 de mayo se firmó el tratado, por esta razón todos los 5/5 se celebra aquí el Liberation Day, con conciertos, desfiles de veteranos de guerra, actividades culturales, etc, que hacen que por un día se convierta en la “capital” del país, merece la pena acercarse.

Esta “ciudad”, con características de pueblo para nosotros, tiene aproximadamente unos 37.000 habitantes, un gran porcentaje estudiantes o ligados de una u otra forma a su universidad: the Wageningen University, donde desde agosto 08 curso mi Master. Entre las más potentes en el área de ciencias naturales, medio ambiente, agrónomos, etc., a ella acuden estudiantes e investigadores de todo el mundo. Más de 100 diferente nacionalidades convivimos en las mismas aulas, los mismos bares, las residencias, los baños, los carriles bicis…Increíble rica la experiencia que supone, continuar viajando sin moverte de aquí.

El año pasado viví con un par de chinos, una italiana, un alemán, un nepalí, una etíope, un mexicano, un francés, un keniata…Todos juntos arrrround de world! Este año de momento “solo” 2 chinas, una canadiense, una chipriota, un italiano, un portugués, una luxemburguesa y 3 españoles, gran grupo, mejor familia. Con Laura, tricantina, comparto provisionalmente habita, la que nos dejo nuestro querido Josema, que se encuentra de safari por África (http://txef.wordpress.com/)

Vivo en Dijkgraaf, la misma residencia del año pasado, en la misma planta, se trata del edificio de la foto, situado a 5minutos en bici de la uni, y a 10 del centro, tiene 17 plantas, la mayoría de estas con la misma distribución: 3 “corridor” (a,b,c), en cada uno de ellos 10 habitaciones individuales y para compartir cocina, baños y lavadora. Teniendo en cuenta que las primeras plantas tienen más de las 10 habitaciones que os he dicho por pasillo, y que como la mía existen varias habitaciones patera, podéis haceros una idea de la cantidad de estudiantes que estamos aquí apilados.

Bueno poco a poco os iré contando  más cosillas de aquí…y de allí! Aún me falta el capítulo de Rio y alguno más…

Hoy es domingo, hemos comido una rica paella, cortesía de Andrés, valenciano , como tiene que ser, otro habitante de la casa. Ahora voy a bajar, tarea imposible, en búsqueda de mi bici entre el millar que puede haber aparcadas en el parking de la resi. Es la de la foto, por si la veis por ahí, compañera inseparable todo el año pasado, la dejé cuando me fuí, ahora no quiere volver conmigo, nos suele pasar esto a los nómadas…

La nieve de la imagen no está ahora, pero casi, el viernes  mientras disfrutábamos de la noche wageninga calló una importante.

Cambio climático: se entiende por tal el experimentado por Goselito, que en un periodo no superior a los 15 días ha pasado de la playa a la nieve, de sudar a moquear, de ver tangas a bragas de cuello vuelto, de moreno zumbón a la palidez más extrema. Bienvenido a Wageningen!

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