Leuven, apuesta segura

16 marzo 2010

Cuando estuve por Sudamérica la gente de allí me decía la suerte que teníamos por aquí de poder ir de un lado a otro de Europa en tren. Tienen razón, y no lo usamos tanto. Es verdad que no es lo mismo España que por ejemplo Holanda. Una de las cosas buenas que tiene “mi actual país” es la comunicación con el resto del continente. Alemania, Dinamarca, Bégica, Francia, …están a solo unas estaciones de distancia. Es verdad que muchas veces es incluso más barato viajar en avión, pero el tren tiene su punto, me gusta. No es tan caro si te enteras de los descuentillos y demás, no marea, es seguro, te suele dejar más cerca del sitio al que vas de lo que puede hacer un avión, y además es mucho menos el rastro que este deja en nuestra dañada pachamama, que ya sabemos como se pone cuando se enfada.


Este finde me fuí a Leuven (Lovaina), en la parte flamenca de Bélgica. Con unos 90.000 habitantes y la Universidad más antigua del país. No se si por esta o por lo que tiene de flamenco, es un punto caliente de la geografía Orgasmus.

El año pasado estuvo allí mi hermano Javier. Pocos kilometros nos sepraban, creo que menos de 300. Fueron 4 visitas, a cuál mejor. Alguna la hice en los trenes de los que hablo, otras en el coche de Josema, el del safari en África ( http://txef.wordpress.com/ ). En alguna coincidí incluso con mi madre. Por todas estas razones, por la cantidad de barecitos, cafes, tiendas, restaurantes, por su preciosa arquitectura, su biblioteca, la plaza central, por su vidilla estudiantil y especialmente la Erasmus, hacen de Leuven, una apuesta segura, un destino que no falla, siempre vuelves con ganas de más.

Por eso de que siempre hay ganas de más Leuven, este fin de semana este grupo de 8 JASP del Erasmus Leuven 08/09, del que me considero parte, organizamos un reencuentro y encuentro con la nueva generación Erasmus Leuven 09/10. Pillé mi tren, un par de transbordos, en 3 horitas largas estaba allí. ALL IN, 4 dias y 3 noches destructoras, como era apuesta segura, un éxito. Era la quinta, habrá sexta.

 

 

Ayer tras 8 meses volví a dar un paseíto por el centro, cuando pasé por la puerta de la tienda de los quesos el dependiente me saludó con la mano efusivamente. Lo mismo me pasó al saludar a mi amiga de la cafetería de la uni, que como casi todas las mañanas me volvió a invitar al cafelito! (aunque bueno alguna vez le he pagado en carnes…le traje jamoncito, y otras delicias ibéricas) Sentía que como Los Delincuentes (minuto 1.23), me daban de nuevo, la bienvenida a Wageningen! Y es que he regresado, aún no tengo claro por cuanto tiempo, para ponerme con la tésis.

Se me acabaron las interesantes historias (falsas la mayoría) aliñadas con el rico material fotográfico (retocado casi todo) de mi aventura sudamericana, ahora solo me queda recuperar alguna historieta que me dejé colgada por ahí y empezaros a contar un poco de como continua mi vida en el viejo continente, para que este blog y yo, no caigamos en el olvido.

 

trincatina´s pic

 

Por irnos situando, Wageningen, además de todo lo que se cuenta en la canción, es una pequeña ciudad holandesa a menos de una hora en tren de Amsterdam, aunque bueno no es gran pista esta, todos los puntos en holanda están a menos de una hora de la capital. Y bueno, como tal, tiene todas las características típicas de todo rinconcito Dutch (holandés): molinos, tulipanes, bicis, quesos, vacas, todo muy plano, muy verde, más verde para las vacas pastar, mucho más verde para los que no son vacas…pastar también, verde que se compra, verde que se vende, verde que te quiero verde, lluvia, nieve, canales (patinables durante el frio invierno!), rubios altos, rubias más altas, rubias en jarra, y todo mezclado pero siempre muy ordenadito, dutch way.

Wageningen, conocida principalmente por su Universidad y por que fue aquí donde terminó la II Guerra Mundial para Los Países Bajos. Un 5 de mayo se firmó el tratado, por esta razón todos los 5/5 se celebra aquí el Liberation Day, con conciertos, desfiles de veteranos de guerra, actividades culturales, etc, que hacen que por un día se convierta en la “capital” del país, merece la pena acercarse.

Esta “ciudad”, con características de pueblo para nosotros, tiene aproximadamente unos 37.000 habitantes, un gran porcentaje estudiantes o ligados de una u otra forma a su universidad: the Wageningen University, donde desde agosto 08 curso mi Master. Entre las más potentes en el área de ciencias naturales, medio ambiente, agrónomos, etc., a ella acuden estudiantes e investigadores de todo el mundo. Más de 100 diferente nacionalidades convivimos en las mismas aulas, los mismos bares, las residencias, los baños, los carriles bicis…Increíble rica la experiencia que supone, continuar viajando sin moverte de aquí.

El año pasado viví con un par de chinos, una italiana, un alemán, un nepalí, una etíope, un mexicano, un francés, un keniata…Todos juntos arrrround de world! Este año de momento “solo” 2 chinas, una canadiense, una chipriota, un italiano, un portugués, una luxemburguesa y 3 españoles, gran grupo, mejor familia. Con Laura, tricantina, comparto provisionalmente habita, la que nos dejo nuestro querido Josema, que se encuentra de safari por África (http://txef.wordpress.com/)

Vivo en Dijkgraaf, la misma residencia del año pasado, en la misma planta, se trata del edificio de la foto, situado a 5minutos en bici de la uni, y a 10 del centro, tiene 17 plantas, la mayoría de estas con la misma distribución: 3 “corridor” (a,b,c), en cada uno de ellos 10 habitaciones individuales y para compartir cocina, baños y lavadora. Teniendo en cuenta que las primeras plantas tienen más de las 10 habitaciones que os he dicho por pasillo, y que como la mía existen varias habitaciones patera, podéis haceros una idea de la cantidad de estudiantes que estamos aquí apilados.

Bueno poco a poco os iré contando  más cosillas de aquí…y de allí! Aún me falta el capítulo de Rio y alguno más…

Hoy es domingo, hemos comido una rica paella, cortesía de Andrés, valenciano , como tiene que ser, otro habitante de la casa. Ahora voy a bajar, tarea imposible, en búsqueda de mi bici entre el millar que puede haber aparcadas en el parking de la resi. Es la de la foto, por si la veis por ahí, compañera inseparable todo el año pasado, la dejé cuando me fuí, ahora no quiere volver conmigo, nos suele pasar esto a los nómadas…

La nieve de la imagen no está ahora, pero casi, el viernes  mientras disfrutábamos de la noche wageninga calló una importante.

Cambio climático: se entiende por tal el experimentado por Goselito, que en un periodo no superior a los 15 días ha pasado de la playa a la nieve, de sudar a moquear, de ver tangas a bragas de cuello vuelto, de moreno zumbón a la palidez más extrema. Bienvenido a Wageningen!

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.