Tikitaka…y la paz
17 enero 2010
Dejé Perú, tras mi visita al Titicaca puse rumbo a Bolivia en busca de..La Paz! Y es que necesito eso, algo de descanso o al menos conseguir situarme un poco. En los últimos 15 dias, se han juntado en mi bolsillo Reales, Dolares, Soles, Bolivianos; mi numero de celular (movil?) ha cambiado varias veces (a simcard por pais..); la hora de este también he tenido que cambiarla; no se bien a que estamos ni que idioma hablo, los que me escuchan tampoco, ya me han confundido con angloparlante y brasileiro (un orgullo esto, dice mucho de cómo le pego al portugués),de todo menos español.
Antes de ayer llegué a La Paz y hoy estoy en Santa Cruz, acabo de unirme a un grupo de estudiantes y profesores de la Universidad Católica de Valparaiso (Chile), entre ellos el profesor Juan, amigo de la familia y compañero de mi madre desde hace años. Voy a para participar con ellos en un viaje por la “amazonía boliviana”. Hasta el día 30 estaré con ellos, una pausa a mi aventura en solitario y un poco de Paz en mi bolsillo, mi móvil, mi lengua…15 diitas con la misma hora (-5 con España), misma moneda, mismo idioma (esto no está tan claro, si no echadle un vistazo a los distintos “Españoles” que nos propone el diccionario del Word, son verídicos, nunca pensé en tanta variedad) .
Os cuento mi paso por el Titicaca (que no tikitaca). Cada día estoy más alto, no yo, aunque en comparación con la media local si que soy u7n bichaco, pero me refiero a la relación con el nivel del mar. Mi corazón esta cada vez más falto…de oxígeno solo! Casi a 4000m, el lago navegable más alto del mundo, y el segundo lago más grande de Sudamérica. Salimos de Puno, a primera hora de la mañana, en un pequeño barquito (conducido por un nene de unos 6 años!!), junto con unos 20 turistas, entre ellos destacar un grupito de simpáticas Argentinas, un americano y dos brasileiros, todos conformamos un gracioso grupito de viaje.
La primera parada, a media horita de la salida, es en las islas flotantes de los Uros. Construidas de totora una planta que crece en el lago, al igual que sus bellas embarcaciones-caballito(di paseito en una) , flotan en el lago desde hace cientos de años. Son unas 50, en cada una viven unas 5 familias de esta antigua y peculiar etnia. Se dedican a la pesca, caza de aves, recolección de huevos de pato…y ahora al Turismo. Cada dos dias (así se reparten entre islas y pueden dedicarse a otras tareas) reciben embarcaciones con turistas, les enseñan como viven (nos muestran sus chozas, nos dan a probar de extraños alimentos…) y venden su bonita artesanía.
Tras despedirnos con un ensayado baile y canciones en distintos idiomas (globalisssssa!), continuamos viajando hacia la isla de Amantaní, nos esperan en el puerto varias mujeres locales, cada 3-4 turistas nos vamos con una de ellas, son nuestras anfitrionas, dormiremos en su casa. A mi me toca con los dos brasileiros y el americano, en casa de Epifanía. De unos 60 años, sube como si nada el dificl trayecto hacia su casa. Es una humilde construccion de adobe con un patio, todo muy rústico, pero acogedor. Nos hay agua caliente, tampoco ducha, y poca luz, a cambio, mucha amabilidad, simpatía y la posibilidad de vivir una experiencia única en esta bella isla. No existe la propiedad privada, principalmente se dedican a la agricultura y a la artesanía. Desde hace años complementan su escasa renta con el Turismo Comunitario, repartiéndose de forma ordenada los turistas que llegan diariamente al puerto. Tras prepararnos el almuerzo: sopita de quinua, queso y algunos vegetales, vamos hacia la plaza del pueblo. Allí junto con el guia y el resto de la excursión hacemos una dura, muy dura caminata (no para los locales que suben cargados o ala misma vez que tejen la lana de alpaca), hacia la cima de la isla donde se encontraba el templo de Pachatata, increíbles las vistas. Masco y masco mis hojitas de coca para intentar reducir un poco el dolor de cabeza que creo me ha provocado la altura, estamos muy por encima de los 4000.Las vistas de la isla y el lago: impresionantes. Por el camino no paran de ofrecernos artesanía local y animarnos con un “Compra!” , los niños nos cantan y/o nos piden qle echemos foto a cambio de una propinilla.
Bajamos, cenita con Epifanía, su marido y uno de sus nietos. Tanto la cena como las conversación con ellos, muy enriquecedora (en ocasiones difícil de entender su castellano, quechua es su lengua (sí la de tu polar del Decathlon) . Nos visten con la ropita tradicional y nos reunimos con el resto de turistas y sus familias en una pequeña fiesta con música y danza tradicional. Muy cansado, duermo del tirón, desayunamos con Epifanía y su marido. Nos acompaña al barco, le doy las gracias y un beso (creo que eso la asustó un poco).
Camino a Puno, paramos en otra pequeña isla: Taquile. Pensaba que ya no habría mas caminos destructores, pero sí, durita subida hacia la plaza del pueblo. Allí se encontraban algunos de los mil y pico taquileños, vestidos con sus tradiconales ropas, según colores y demás significa (soltero, casado…) que ellos mismos (los hombres) tejen. Comemos una trucha riquísima en uno de los restaurantes caseros que hay en la isla.
Llegamos de nuevo al puerto de Puno, quemaditos del paseito relajante en el techo del barco con el lorenzo, que tan cerca está y tan fuerte pega. Nos despedimos de las reeesimpáticas Argentinas, en su mayoría porteñas quedamos en vernos a mi paso por B.A. Los dos brasileiros, el americano y yo dormimos en un hostal de Puno, al dia siguiente es el americano quien nos abandona. Nosotros tres nos dirijimos a La Paz, en el camino hacemos un par de paraditas, una obligada en la frontera para control de documentos (its not europe!) y una última en Copacabana, localidad que mucho a parte de dar nombre a la conocida playa brasileira y ser parada de backpacker, no tiene mucho más. Impresionante el flujo de estos por todos los sitios que voy visitando, un ambiente diferente, peculiar, el solo hecho de llevar colgado una mochila como tú supone ser un complice para cualquier cosa y un potencial amigo, muy aconsejable.
Desde Copacabana a La Paz viajamos en uno de los pequeños y coloridos buses públicos, van gritando el destino hasta que este se llena. Comparto asiento con una anciana local ataviada con su ropa tradiconal y su gracioso sombrero tipo Bombin que parece solo apoyan sobre su cabeza. En el trayecto bajamos del bus para cruzar parte del lago, nosotros en una barca, el bus en otra, curioso. Llelgamos a La Paz, la entrada en la ciudad es (dicho mal y pronto) una especie de safari que muestra la cruda realidad del que es posiblemente el pais más pobre de sudamérica. Conforme nos acercamos al centro, la cosa “mejora” un poco, aunque continua siendo una ciudad caótica, superpoblada de personas y vehículos, sin mucho orden ni concierto. Dormimos en un hostal del centro, todo es irrisoriamente baratao, aún así lo del regateo y el contraste de precios se ha convertido en un juego y forma parte del perfil backpacker. Ayer y antes de ayer pagué 6 euros por noche de hotel, considerado un despilfarrador en el mundillo mochilero, hoy voy a pagar 3 para compensar.
Ruta turística por el casco histórico de La Paz antes de despedirme de mis amigos brasileiros y volar a Santa Cruz, destacar la calle Jaén y Linares y sus alrededores, especialemnte las tiendas de artesanía e instrumentos musicales. Al aeropuerto voy en un “taxi” local que recoje a otra familia de 3 nativas, también con sus trajecitos+bombín (debo informarme del nombre) conversamos durante el trayecto, muy simpáticas, me cuentan como es su dia a dia y me hacen muchas preguntas sobre el mio. Como la mayoría, tienen un familiar en España, yo me acuerdo mucho de Berta, me hubiera gustado ver a su familia pero están en otra ciudad más lejos. Me entré en uno de los locutorios y la llamé, le dio mucha alegria solo saber que estaba en su país.
Bueno, como os he dicho antes, ya estoy en Santa Cruz, mañana partimos hacia el Parque Nacional de Amboró, creo difícil la conexión en las próximas dos semanas, de ahí el largo y detallado post de hoy.
Para ver alguna fotito más : http://picasaweb.google.com/jfabragarrido/TiticacaYLaPaz?feat=directlink




